Enseñar a coger el lápiz de forma fácil y divertida

Enseñar a coger el lápiz de forma fácil y divertida

Para aprender a escribir es necesario que se cumplan las siguientes condiciones:

- Conocer las letras.

- Desarrollo de la motricidad fina que permita sujetar bien el lápiz y trazar las letras con cierto grado de precisión.

- Desarrollo de habilidades viso-espaciales que permitan la coordinación óculo-manual.

Las dificultades que tienen muchos niños y niñas para escribir pueden estar relacionadas con dificultades para sujetar el lápiz, para trazar las letras con precisión, o dificultades en la coordinación viso-espacial. Por ello es necesario insistir y enseñar al niño/a, a coger bien el lápiz como base para mejorar sus destrezas en la escritura.

Desarrollo de la psicomotricidad

Antes de nada, es importante señalar que la psicomotricidad implica el desarrollo de la musculatura de los dedos y de las manos, así como la coordinación del ojo y la mano para realizar los movimientos con precisión. El desarrollo de la psicomotricidad es un proceso que lleva su tiempo y en el que cada niño/a, puede seguir su propio ritmo, pero se trata de un proceso al que podemos ayudar a través de una serie de tareas o ejercicios.

Coger bien el lápiz

Coger bien el lápiz es una tarea que implica el desarrollo de la psicomotricidad, por eso podemos ayudar a los niños y niñas en esta tarea. Lo aconsejable, es que se convierta en una tarea sencilla y divertida para ellos, que les pueda motivar.

Trucos para enseñar a coger bien el lápiz

- Cerramos el puño. Le indicamos al niño/a que apriete todos los dedos y que cierre el puño. Podemos ayudarnos de algún pequeño objeto que puedan sujetar en el puño.

- Sacamos dos dedos. A continuación, indicamos al niño/a que saque los tres dedos, pulgar, e índice, manteniendo los otros tres dedos cerrados. Para ello podemos seguir ayudándonos del pequeño objeto, pidiéndoles que saquen esos dos dedos y mantengan el objeto atrapado con los otros tres dedos.

- Practicamos la pinza con los dedos pulgar e índice. Les pedimos que sujeten objetos con los dedos libres. Para empezar, no hace falta que sujeten un lápiz podemos probar con cualquier objeto que les resulte de interés, e incluso agarrar diferentes objetos.

- Sujetamos el lápiz. A continuación, les pedimos que repitan toda la secuencia: cerrar el puño, sacar dos dedos y sujetar el lápiz.

- Hacemos trazos. Después de toda la secuencia empezamos a practicar con los trazos, colorear, dibujos, etc. En este caso, el objeto dentro de la mano no es necesario y puede dificultar el trazo.

Ejercicios para sujetar el lápiz y empezar a trazar

Los primeros trazos serán sencillos, el objetivo es lograr que el niño/a aprenda a sujetar bien el lápiz y que coja confianza. Si pretendemos trazos complejos, podemos hacer que le niño/a se frustre. Para empezar algunas ideas son:

- Trazos libres.

- Colorear.

- Dibujar líneas, círculos o figuras.

- Completar dibujos siguiendo línea de puntos.

Además de trazos podemos practicar con algunas tareas que favorezcan el desarrollo de la grafomotricidad, como:

- Recortar.

- Doblar y rasgar papel.

- Ensartar, enroscar, colocar piezas, enhebrar, atar, desatar, abrochar, etc.

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2 de junio de 2022